El hombre de Vitruvio

Marco Vitrubio Polion

Marco Vitruvio Polión

DISEÑADOR – VISUALIZADOR – VISIONARIO

Libro 1. Roma Año 27 A.C.
El que quiera merecer llamarse Autor Emérito deberá ser ingenioso y disciplinado, pues ni el talento sin el Estudio, ni el estudio sin talento, pueden resultar en un Artífice dilecto.

Deberá ser imaginativo, instruido en las buenas Letras, diestro en la representación, eficiente escultor, versado en las varias Matemáticas, hábil en Óptica, instruido en la Sintaxis y la Heuritmia, cultor de la kallimorfia, crítico de la Historia, Filosofo, Médico, Jurisconsulto y Astrónomo… inteligente, sensible, emotivo, justo, biofilo y filantropo…

Marcus Vitruvius Pollion 1 a.C estratega y edificador romano en su precursor tratado De Architectura nos ubica y muestra los vectores de la praxiología de la síntesis proyectual heurístico del arte de la construcción de interfaces de habitabilidad (Arquitectura).

Marco Vitruvio ingeniero militar y civil al servicio de Julio César es uno de los protagonista de la paradigmática urbanización que el  imperio romano realizo en Europa, Asia menor y el norte de África al escribir sus reflexiones de edificador  jubilado en sus diez libros (sic) influido por el arquitecto griego Parmenion enfatiza la fundamental necesidad del conocimiento de la Natura-Naturaleza, entorno, circunstancia, contexto, paisaje, clima, recursos, información vital para vitalizar el hábitat. Destaca su preeminencia como factor determinante, Mater-Madre, origen, gestadora, generadora, transformadora, procuradora, condicionante, determinante, dinámica, cíclica. Referencia permanente Magister-Maestra, guía, ejemplo, ley, idea, imagen, acervo.

Vitruvio describe en su tratado como en sus años de praxis se logro el propósito de expander la visión helénica de la naturaleza como Mensura-Medida, proporción, precisión, pertinencia, adecuación, justicia posible y posibilitada por la Ratio-Razón, por el conocimiento, por la argumentación del pensamiento crítico y propositivo. Vitruvio focaliza como nodo de convergencias a Utilitas-utilidad, la visualiza como sinapsis de misiones y funciones. Cualifica e imagina toda edificación con Venustas-Belleza, coherencia, perfección, sublimación, trascendencia, excelencia, arte. Propone como condición del arte de la arquitectura al Inventio-Innovación, a lo inédito, al aporte, a la originalidad, a la significación de la obra y exalta apasionadamente las sinergias de las tecnologías cognitivas que hacen posible la otredad emergente, innovante.

El tratado  De Architectura de Marcus Vitruvius Pollion cuatro centurias después fue un astrolabio para la praxiología del Renacimiento itálico, el tratado de re aedificatoria de León Battista Alberti es un luminante espejo de la profética obra de Vitruvio. Es de justicia reconocer que ambas obras han signado a lo que hoy día es el polisémico termino Diseño.

Para que las Culturas Materiales y Simbólicas sean ahora, son ineludibles esos complejos métodos de diagnostico pronostico y visualización que se denominan genéricamente como diseño.

Diseñar es idear es orientar al pensamiento y a la imaginación hacia el promisorio porvenir.

Según los colaboradores de la Wikipedia Vitruvio fue arquitecto de Julio César durante su juventud, y al retirarse del servicio entró en la arquitectura civil, siendo de este periodo su única obra conocida, labasílica de Fanum (en Italia). Es el autor del tratado sobre arquitectura más antiguo que se conserva y el único de la Antigüedad clásica, De Architectura, en 10 libros (probablemente escrito entre los años 27y 23 a. C.). Inspirada en teóricos helenísticos -se refiere expresamente a inventos del gran Ctesibio-, la obra trata sobre órdenes, materiales, técnicas decorativas, construcción, tipos de edificios, hidráulica,colores, mecánica y gnomónica (Libro IX).

El último libro está dedicado a las máquinas: de tracción, elevadoras de agua y todo tipo de artefactos bélicos (catapultas, ballestas, tortugas, etc.). Vitruvio describió muy bien la rueda hidráulica en el cap. X.5. La rueda de Vitruvio era vertical y el agua la empujaba por abajo; unos engranajes tenían la finalidad de cambiar la dirección del giro y aumentar la velocidad de las muelas; se calcula que con laenergía producida por una de estas ruedas se podían moler 150 kg de trigo por hora, mientras que dosesclavos solo molían 7 kg.1

De Architectura, conocido y empleado en la Edad Media, se imprimió por primera vez en Roma, edición del humanista y gramático Fray Giovanni Sulpicio de Veroli, en 1486, ofreciendo al artista del Renacimiento, imbuido de la admiración por las virtudes de la cultura clásica tan propio de la época, un canal privilegiado mediante el que reproducir las formas arquitectónicas de la antigüedad greco-latina. Posteriormente, se publicó en la mayor parte de los países y todavía hoy constituye una fuente documental insustituible, también por las informaciones que aporta sobre la pintura y la esculturagriegas y romanas.2 El famoso dibujo de Leonardo da Vinci, el Hombre de Vitruvio, sobre las proporciones del hombre está basado en las indicaciones dadas en esta obra. El dibujo se conserva ahora en laGalleria dell’Accademia, en Venecia. El gran redescubridor de Vitruvio fue Petrarca, y tras la difusión por el florentino de la obra de este autor clásico, se puede afirmar que Vitruvio sentó las bases de la arquitectura Renacentista.3

Las imágenes que ilustran la obra de Vitruvio, en sus ediciones hasta el siglo XVIII, no sólo aclaran y embellecen el tratado grecorromano, sino que son expresión de distintas intenciones y usos que ese libro ha tenido en la modernidad europea.

Se sabe que su existencia fue larga y activa: fue soldado, con César, en Hispania y Grecia, donde actuó como ingeniero militar. Luego residió en Roma, y allí trabajó en las construcciones imperiales. Julio César primeramente, y Augusto después, le ayudaron en su ancianidad con una subvención vitalicia, lo cual es una prueba del reconocimiento de ambos. En Roma compuso, durante los últimos años de su vida, su famoso tratado.

Lo mismo que las huellas de su existencia, también los restos de su labor han sido borrados casi enteramente por el tiempo; sólo existen algunos en la población de Fano, para la cual construyó Vitruvio una famosa basílica y un arco de triunfo augustal aún visible, aunque modificado. En el campo de la técnica se le debe la invención del módulo quinario en la construcción de los acueductos. Proyectó también máquinas de guerra y edificó muchos monumentos.

La fama de Vitruvio se debe al tratado De architectura, la única obra de estas características que se conserva de la Antigüedad clásica. Conocido y empleado en la Edad Media, la edición del tratado de Vitruvio en Roma en 1486 ofreció a los artistas del Renacimiento, imbuidos de la admiración por las virtudes de la cultura clásica tan propio de la época, un canal privilegiado mediante el que reproducir sus formas arquitectónicas. “Sus cinco órdenes -escribió Bradbury- construyeron Italia y siguen construyéndola todavía”.


En El hombre de Vitruvio, Leonardo da Vinci estudió las proporciones del cuerpo humano partiendo de pasajes
de Sobre la arquitectura

En realidad, Bradbury se quedó corto en tal afirmación, por cuanto en cualquier país y época, desde los tiempos de Roma hasta los nuestros, el neoclasicismo arquitectónico basó siempre sus propias normas en los órdenes griegos reducidos al esquema de Vitruvio. Posteriormente se publicó en la mayor parte de los países, y todavía hoy la obra de Vitruvio constituye una fuente documental insustituible, también por las informaciones que aporta sobre la pintura y la escultura griegas y romanas, con noticias de artistas y obras.

Sobre la arquitectura

Dividido en diez libros y compuesto probablemente hacia el 27 a. de C., Sobre la arquitectura es el único tratado orgánico de su género que la antigüedad nos ha transmitido. El texto, que tiene el carácter de manual de resumen y divulgación, y que refleja los procedimientos de la arquitectura romana durante el último siglo de la república, es a veces incompleto y oscuro. El autor, anciano ya y enfermo, dedicó la obra a Augusto, su protector.

El libro I comienza por consideraciones acerca de las cualidades y de los deberes del arquitecto y sobre la naturaleza de la arquitectura, entendida como ciencia y como arte, y de sus varios aspectos. La “aedificatio” implica, en efecto, la construcción de edificios públicos (clasificados según su objeto sea la “defensio”, la “religio” o la “opportunitas”) y la construcción de edificios privados (“gnomónica”, “machinatio”). Alude después al problema urbanístico: la elección de lugares propios para la fundación de ciudades, el trazado de las calles, la construcción del recinto de murallas defensivas y la distribución de los edificios dentro del recinto.

En el libro II, después de indicaciones históricas acerca del desarrollo de las construcciones desde los primeros tiempos de la humanidad, Vitruvio trata de la elección y el uso de materiales de construcción y de las estructuras murales, con ejemplos prácticos de aplicación en obras romanas y griegas. En el libro III el autor describe los diversos tipos de templos dando normas de proporción y de simetría para las planimetrías y para cada una de sus partes, y ocupándose en particular de los de orden jónico. La columna asume en su concepto importancia capital en relación con las proporciones del templo, que están concebidas matemáticamente.

El libro IV trata de templos dóricos, corintios y toscanos, con preceptos técnicos y rituales de construcción. El libro V está dedicado a los edificios de utilidad pública: el foro, la basílica, el erario, la cárcel, la curia, los teatros, los pórticos, los baños, la palestra y los puertos. Vitruvio se confirma como experto técnico donde trata de los teatros y de los puertos, y hasta se le percibe innovador cuando cita y describe sumariamente una obra suya: la basílica de Fano.

http://etsavega.net/dibex/Vitruvio_Fano.htm

En el libro VI, discurriendo acerca de los edificios privados, Vitruvio se libera de los tratadistas griegos y reflexiona sobre las razones técnicas y las diferencias de clima y de costumbres que han determinado disposiciones diversas en los edificios privados griegos y romanos. En el libro VII el autor da preceptos prácticos para los acabados (enjalbegados, pavimentos, decoraciones esculpidas y pintadas) que confieren a los edificios “venustatera el firmitatem”. Estudioso de hidráulica y constructor de conductos hidráulicos, Vitruvio trata en el libro VIII de estas materias. Siguen en el libro IX los problemas geométricos y astronómicos aplicados a la “gnomónica”. Finalmente, en el libro X, volviendo a basarse en los griegos, el autor habla de mecánica y de máquinas de paz y de guerra.

El pensamiento de Vitruvio se inspira en conceptos de racionalismo aritmético de origen pitagórico que se complican al combinarse con principios prácticos. En efecto, en su juicio interviene continuamente el elemento de la experiencia en el arte de construir. Desde un punto de vista teórico sus ideas son algo confusas, y su interpretación de algunas categorías sobre las que el autor parece fundarse no tiene nada de segura (“ordinatio”, “dispositio”, “distributio”, “euritmia”, “sinimetria”).

El tratado tuvo suerte variada a través de los siglos, pero no ejerció una verdadera acción sobre el pensamiento artístico hasta León Battista Alberti (siglo XV) y los tratadistas del Renacimiento, y tuvo, gracias a la imprenta, vastísima difusión (la edición príncipe se imprimió en Roma en 1486). Sobre todo en el siglo XVI, la fama de Vitruvio se elevó aún más allá de los méritos reales de su obra: adquirió valor de rígido canon de la arquitectura antigua y, como tal, fue entendida en sentido normativo.

La más famosa traducción italiana del tratado de Marco Vitruvio Polión es la de Cesariano (1483-1543): Di Lucio Vitruvio Pollione e Cesare Augusto de Architetture… translato in vulgare sermone commentato et affigurato da Cesare Cesariano, cittadino mediolanense, professore d’architettura. Fue publicada en 1512, en Como, con adiciones arbitrarias de Benedetto Glovio y de Mauro Bono. Ésta difiere de las precedentes ediciones no sólo por su rica presentación tipográfica, sino por representar el primer ensayo de traducción en lengua italiana del tratado y por la amplitud de su comentario. En cuanto a la lengua, le fueron reprochadas su premiosidad y su oscuridad. A pesar de sus defectos, la edición estaba realizada con buen método, y revisada sobre los códices, de manera que constituyó un notable progreso con respecto a las precedentes. Además, su comentario mostró la vasta erudición de Cesariano, con frecuentes citas de los clásicos, especialmente de Plinio. La edición vitruviana cuidada por Cesariano tuvo una vastísima influencia en las que siguieron, hasta que la célebre traducción veneciana de Daniele Barbaro vino a constituir una verdadera superación de la de Cesariano.

 

http://arquepoetica.azc.uam.mx/blog/?p=12996

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/vitruvio.htm

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s