Técnicas gráficas orientales

Sumi-e o Suiboku

Sumi-E es un término que significa pintura a tinta. Se hizo conocida en Japón alrededor del siglo VII aC por académicos que regresaban desde China. Ellos trajeron consigo muchas ideas culturales como la caligrafía (escritura hermosa) y un estilo de pintura influenciada por ésta. Los japoneses adoptaron este estilo de pintura y le agregaron el don cultural japonés y lo nombraron Sumi-E.

Sumi-E consiste en cuatro trazos de pinturas usualmente referidas como los cuatro “amigos”: Bambú, Brotes de Ciruelo, Orquídea Silvestre y Crisantemo.

Cuando el Sumi-E fue introducido en Japón los monjes Budistas Zen lo usaron como un ejercicio

Se considera que el Bambú, el primer amigo, contiene las características de un caballero. Los chinos lo consideran como virtuoso y humilde y también consistente ya que retiene su follaje todo el año.

El segundo amigo, Brotes de Ciruelo, cuyos brotes son usados por los trazos de esta pintura son de hecho los brotes que crecen en el árbol del Damasco Japonés. Este árbol es el símbolo del invierno con el renacer de la vida no lejos de la llegada de la primavera.

El tercer amigo es la Orquídea Silvestre. Este amigo es considerado como femenino, simboliza la serenidad de la oscuridad. Emite un perfume bello especialmente a medida que crece en los bosques profundos.

El cuarto de los amigos es el Crisantemo, altamente valorado en China debido a su longevidad. Desafía el hielo del invierno al brotar en otoño.

Los cuatro amigos representan todas las formas del universo. Una creencia común era que ellos eran llamados los cuatro amigos porque sólo los ricos tenían el lujo de darse el gusto con ello y disfrutar la caligrafía y el arte de la pintura oriental. En esa época también había famosas mujeres y niños pintores. Estos hechos están registrados en los anales de la historia del arte.

Cuando el Sumi-E fue introducido en Japón los monjes Budistas Zen lo usaron como un ejercicio. Ellos valoraron la libertad del uso del color al usar sólo las sombras derivadas de la tinta, la totalidad del espectro, desde el negro lleno hasta el blanco. Esto enfatizaba líneas, sombras y sentimientos emocionales y encontraron que requería más disciplina, lo que era bueno para su práctica espiritual.

Hay una historia popular acerca de “Sesshu”, un pintor japonés del siglo XIV, quien cuando niño disgustaba a su Abad al dibujar en vez de estudiar sus lecciones religiosas. Como castigo fue atado a un árbol para que meditara. Sin embargo, dibujó en la arena un ratón tan vívido con su dedo gordo del pié, que cobró vida, mordió la soga y lo liberó.

Hay muchas leyendas Sumi-E, tal como la del Emperador que puso a dos pintores Sumi-E a competir entre sí y les pidió que pintaran una hoja de arce flotando río abajo. Un artista pintó laboriosamente con detalles la hoja flotando. El segundo artista, quien no aprobaba las competencias, tomó a un gallo, sumergió sus patas en tinta mezclada con pintura roja y presionó sus patas sobre un gran papel de arroz lo que representaba la corriente de agua.

Muchos artistas occidentales han estudiado Sumi-E o han recibido su influencia. El trabajo de artistas tales como Toulouse Lautrec, Gaugin, Mary Cassett y Pierre Bonnard fueron influenciados por Sumi-E, sus trabajos expresan la vida interior de la materia del tema, la que está llena de individualidad y espíritu. Un trazo conduce sin esfuerzo al próximo, mostrando que el artista tiene total control de su mente y pincel.

Para mantener el espíritu de Sumi-E es importante no hacer esbozos, en cambio debe mantener la imagen en su mente, disfrutar su belleza y pintar la memoria de ella en el lenguaje Sumi-E, usando el espectro total desde el negro hasta el blanco. Eso es Sumi-E en su forma más elevada, por ejemplo recordar cómo se ve una abeja cuando se mueve de una flor a otra o un pájaro aleteando al capturar un insecto.

Para los antiguos chinos Sumi-E refleja el Dao, el permanente principio del universo; la vía de la vida. El mismo espíritu siempre ha morado en las mentes de los pintores Sumi-E. Están conscientes que Hokusai, Sesshu, Bunuho y otros están a su lado ayudándolos a hacer las cosas que aman hacer.

La historia japonesa fue registrada en rollos de papel con caligrafía y pinturas Sumi-E, lo que ayuda a los historiadores a ver la vida como era en el pasado. Los mapas marítimos también fueron hechos en Sumi-E. Se dice que son superiores a los mapas de hoy, según experimentados marinos.

Sumi-E fue también usado para hacer las primeras películas con movimiento. La historia fue pintada e ilustrada en Sumi-E y un rollo que se habría horizontalmente era visto a través de una caja que ofrecía entretenimiento a los niños y a los pueblos de la periferia.

Todo esto demuestra con seguridad que Sumi-E es en realidad el lenguaje del pueblo.

Ebru

El arte de vetear en el papel, el ‘ ebru ‘ en turco, es una forma decorativa tradicional que emplea métodos especiales. La palabra ‘ ebru ‘ viene de la palabra persa ‘ ebr, ‘ que significa ‘ nube.’
La palabra ‘ ebri ‘ entonces desarrollada de esto, asume el significado ‘ como una nube ‘ o ‘ nublado, ‘ y fue asimilada en Turco en la forma ‘ ebru.’ El vetear da realmente la impresión de nubes.
Aunque no se sabe cuando y en qué país fue llevado el arte de vetear, no hay duda que es un arte decorativo peculiar a los países del este. Un número de fuentes persas divulgan que primero emergió en la India.
Fue llevado de la India a Persia, y de allí a los otomanos. Según otras fuentes, el arte de vetear fue llevado a la ciudad de Bukhara en Turkistan, encontrando por los otomanos en Persia. En occidente, el ‘ ebru ‘ se conoce como ‘ papel turco.’

El vetear el papel es una de las formas más agradables del arte, aunque requiere una gran paciencia. Lo primero es seleccionar el papel conveniente, pues no todo el papel puede ser utilizado. El papel necesita poder secarse y absorber la pintura a fondo. Los amos de la caligrafía, en épocas anteriores, prefirieron escribir en lo que era conocido como papel ‘ vestido ‘, aquel que había tenido una mezcla de maicena y clara de huevo frotada sobre su superficie.

Muchos médicos de la época que veteaban, prefirieron el papel crudo, ‘ desnudaron ‘ el papel puesto que la versión ‘ vestida ‘ no absorbió bien la pintura.
Una bandeja grande, ancha, baja y generalmente rectangular es necesaria para la práctica de vetear. Una clase de goma blanca obtenida del vástago de la planta del tragacanto se mezcla en un tazón de fuente con agua en proporciones específicas. Diversas sustancias, tales como tubérculos de la orquídea, lino o semillas y kerosen sacados del membrillo se pueden utilizar en vez de la goma del tragacanto. La mezcla se deja reposar durante 12 horas y se revuelve de vez en cuando. La goma se disuelve eventualmente, y la mezcla viene a adquirir la consistencia de la boza, una bebida gruesa hecha del mijo fermentado.
En el próximo paso la pintura para vetear está preparada en tazas pequeñas.

La pintura que va a usarse debe ser molida muy finamente, y no debe ser una de esas pinturas vegetales o químicas que no se disuelvan en agua. Después de que la pintura se haya disuelto en agua en las pequeñas tazas, dos cucharadas de un café de rozadura fresca se agrega. La puntería detrás de este procedimiento es evitar que la pintura finalmente molida se hunda al fondo y asegurarse de que flota en la superficie. Las pinturas de los varios colores preparados de este modo entonces son extendidas y finalmente vaciadas en la bandeja.


La pintura se aferra en la superficie en los recipientes pequeños, que después se mezclan o se separan por medio de un palillo de madera, dando lugar a diseños que sorprenden y fascinan. Los diseños específicos se pueden también crear según los deseos del artista. El papel especial puesto sobre estos diseños es levantado a un lado unos 5-10 segundos después, de la misma manera en la que uno va dando vuelta a las páginas de un libro, sosteniéndolo por dos bordes y teniendo cuidado de no manchar la pintura. El papel se deja para secarse en un lugar conveniente, los revestimientos laterales pintados ascendentes. De esta manera, los diseños con millares de detalles y los colores emergen.
Si el artista desea poner la escritura o un adorno entre éstos diseños, él emplea otro método. La escritura o el adorno se dibujan o se rasguña sobre el papel. Un instrumento agudo se utiliza para cortarla hacia fuera, y éstos entonces están fijados sobre el papel que vetea con un pegamento fino. El papel entonces se pone sobre la pintura en la bandeja según lo descrito arriba. Después de que el diseño que veteaba en el papel se haya secado, los patrones que se han pegado finos sobre el papel se quitan, saliendo de un espacio vacío. Este método fue descubierto por la caligrafía y el principal exponente de los veteadotes fue Necmeddin Okyay (1883-1976), por lo cual esa manera de vetear especial, se conoce como ‘ vetear de Necmettin.’ Hay varias variedades de vetear, tales como las llamadas ‘ de gran tamaño, ‘ ‘peinado ‘ y ‘ florecido.’

 

http://www.lagranepoca.com/articles/2007/10/01/1286.html

http://www.youtube.com

Quise empezar con esta obra por que tiene poesía cruda integrada por formas muy diversas

Philippina Bausch, conocida como Pina Bausch (Solingen, 27 de julio de 1940 – Wuppertal, 30 de junio de 2009), fue una bailarina, coreógrafa y directora alemana pionera en la danza contemporánea. Con su estilo único y vanguardista, mezcla de distintos movimientos, Bausch propone piezas de danza que se componen en cooperación entre distintas expresiones: movimientos corporales, emociones, sonidos y escenografía que configuran piezas enmarcadas en la corriente de la danza teatro, de la cual Bausch es pionera e influencia constante de generaciones posteriores.

Este es el unico film que ella dirigió. Francia 1990

 

https://mubi.com/films/the-complaint-of-an-empress

http://es.wikipedia.org/wiki/Pina_Bausch

The Complaint of an Empress By Pina Bausch